








































5 monedas de latón macizo de 40 mm y 4 mm de grosor, en blanco y con cápsula protectora cada una. Área grabable de 1,48 pulgadas. ATENCIÓN: es latón DESNUDO, así que sólo lo marcan láser de fibra, MOPA o UV.
Distribuidor autorizado xTool en España
20,57Envío gratis Península desde 145,00 €
| Material | Latón macizo |
|---|---|
| Acabado | Cepillado, en blanco (sin grabar) |
| Diámetro | 40 mm (1,575") |
| Área grabable | 1,48" (unos 37 mm) |
| Grosor | 4 mm (0,16") |
| Unidades | 5 monedas |
| Cápsula protectora | 1 por moneda, transparente, de 1,8" |
| Reborde | Perimetral acunado, enmarca el grabado |
| Máquinas | xTool F1 Ultra, F2 Ultra y F2 Ultra UV |
| Tecnología | Láser de fibra, MOPA o UV |
| ⚠️ No compatible | Láser de diodo ni de CO₂ — el latón desnudo no lo marcan |
| Grabado profundo | Sí, con láser de fibra |
| SKU | P5020547 |
Especificaciones de la ficha del producto. El rendimiento real depende del diseño, la cobertura y el flujo del taller.
No es una chapa ni un disco de aluminio pintado: es una moneda de latón macizo de 40 mm con 4 mm de grosor, con su reborde perimetral acunado y la cara cepillada, lista para que le grabes lo que quieras.
Los 4 mm son lo que la separa de una chapa. Pesa en la mano, y ese peso es justo lo que hace que una moneda conmemorativa parezca un premio y no un llavero. Si alguna vez has tenido una challenge coin entre los dedos, sabes exactamente de lo que hablamos.
Vienen 5 unidades, y cada una con su cápsula protectora transparente.


Es el aviso más importante de esta ficha, y conviene leerlo antes de comprar.
El resto de metales del catálogo —las tarjetas de visita, las chapas de identificación— van recubiertos, y por eso los marca casi cualquier equipo, incluido un diodo. Esta moneda no. Es latón desnudo, sin capa ninguna.
Y el metal desnudo sólo lo marca un láser de fibra, MOPA o UV. El propio fabricante limita esta referencia a xTool F1 Ultra, F2 Ultra y F2 Ultra UV.
Dicho claro: si tu máquina es de diodo o de CO₂, estas monedas no las vas a poder grabar. Preferimos decírtelo aquí y que compres lo que te sirve.


Cada moneda trae su cápsula protectora transparente de 1,8 pulgadas, del tipo que usan los coleccionistas de numismática. Es un detalle pequeño con dos consecuencias grandes.
La primera: el latón se oxida al tacto. Las huellas marcan, y una moneda manoseada pierde en una semana el acabado que acabas de grabar. Dentro de la cápsula se mantiene.
La segunda, y es la comercial: una moneda encapsulada ya es un regalo. No hace falta buscarle estuche ni bolsita. Sale de la máquina y se entrega.


Es un producto sencillo y conviene que la lista sea igual de sencilla: cinco monedas de latón macizo en blanco y cinco cápsulas protectoras, una para cada una. Nada más, y nada menos.
No trae cadena, ni soporte, ni estuche de madera — si has visto fotos de monedas acuñadas en cajitas, ésas son otro producto: éstas vienen lisas, que es justo lo que las hace útiles para ti. El diseño lo pones tú.
Y tampoco viene grabada ninguna cara: las dos están libres.


Podría parecer un detalle de catálogo, pero cambia el resultado: el latón es una aleación de cobre y cinc, más blanda que el acero y de un dorado cálido que no es una pintura ni un baño — es el color del propio metal. Rayarla no descubre otro color debajo, porque no hay debajo: es maciza.
Eso tiene dos consecuencias prácticas. La primera, que envejece con dignidad: el latón se oscurece con el tiempo y coge una pátina que en una moneda conmemorativa juega a favor, no en contra. La segunda, que el grabado contrasta solo: al marcar, la zona tratada vira a un tono mucho más oscuro sobre el dorado, sin necesidad de rellenar ni pintar nada.
Es el material de las placas, las medallas y los sellos de toda la vida, y lo es por algo.
Si te fijas en la moneda, el disco no es plano de borde a borde: tiene un reborde perimetral acunado, ligeramente elevado, que deja la zona central rehundida.
Ese detalle hace dos cosas. Te da un marco natural para centrar el diseño —los 1,48" de área grabable son exactamente lo que queda dentro—, de modo que un grabado bien encuadrado parece acunado de fábrica aunque lo hayas hecho tú. Y protege la cara grabada: al apoyar la moneda sobre una superficie, el que roza es el reborde, no el dibujo.
Es la diferencia entre una pieza que parece un disco marcado y una que parece una moneda.
El área grabable es de 1,48 pulgadas —unos 37 mm— sobre los 40 mm del disco: el reborde queda libre y enmarca el grabado, que es exactamente el aspecto de una medalla.
Con una fibra puedes además grabar en profundidad y darle relieve real, que es donde el latón luce de verdad.
Una moneda tiene anverso y reverso, y eso no es una obviedad: es el doble de superficie que cualquier chapa plana del catálogo, en la misma pieza y por el mismo precio.
El reparto clásico funciona porque funciona: el símbolo por una cara y el dato por la otra. El logotipo delante y el nombre con la fecha detrás. El escudo del club delante y el número de socio detrás. La ilustración delante y la dedicatoria detrás.
Y tiene una ventaja de producción que se agradece cuando hay volumen: la cara del símbolo es siempre la misma y sólo cambia el reverso. Grabas cinco anversos idénticos de una tirada y luego personalizas uno a uno el dorso. Es lo que hace viable entregar cincuenta monedas nominativas sin rehacer el diseño cincuenta veces.
Merece la pena mirar el número, porque es de los que sorprenden: cinco monedas salen a algo más de cuatro euros la unidad, cápsula incluida. Y una moneda conmemorativa grabada, entregada en su cápsula, no se percibe como un artículo de cuatro euros.
Compárala con lo que sustituye. Un trofeo de sobremesa cuesta varias veces más, ocupa sitio y acaba en un cajón. Una placa hay que colgarla. Una moneda cabe en el bolsillo, se enseña, se pasa de mano en mano — y eso es exactamente lo que hace que la gente la conserve.
Por eso funciona tan bien en aniversarios de empresa, jubilaciones, torneos y clubes: el coste por pieza permite hacer una para cada uno, y el resultado parece encargado a medida. Que es que lo está.
Sólo si es de fibra, MOPA o UV. El fabricante limita esta referencia a xTool F1 Ultra, F2 Ultra y F2 Ultra UV. Es latón desnudo, sin recubrir, y eso no lo marca un diodo ni un CO₂. Es el error más caro que se puede cometer con este producto.
Porque las tarjetas van recubiertas: el diodo quema esa capa y aparece el contraste. Esta moneda es metal desnudo, y ahí hace falta un láser que actúe sobre el propio metal, que es lo que hace la fibra.
5 monedas, cada una con su cápsula protectora transparente de 1,8".
Para dos cosas. El latón se marca con las huellas y una moneda manoseada pierde el acabado en pocos días; dentro de la cápsula se conserva. Y además la convierte en regalo: sale de la máquina y se entrega, sin buscarle estuche.
40 mm de diámetro (1,575") y 4 mm de grosor. El área grabable es de 1,48", unos 37 mm: el reborde perimetral queda libre y enmarca el grabado, que es lo que le da aspecto de medalla.
Sí, con láser de fibra: además de marcar puede excavar el latón y dar relieve real. Es donde este material luce más, y no se consigue sobre metal recubierto.
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