
Impresora DTF 20 cm con horno InkOne DS1 + H1 A3 Plus
2.199,01 €1.817,36 € sin IVA
En stock · 24-48 h
- Marca
- InkOne
Tintas DTF13 productos
Film DTF11 productos
Polvos DTF6 productos
Limpieza y mantenimiento DTF11 productos
DTF Apparel xTool10 productos
Consumibles DTI Innuro2 productos
Hornos y shakers DTF6 productos
Navidad46 productos
Invierno143 productos
SublimaciónProductos para sublimación98 productos
DTFTextil para DTF708 productos
LáserGrabado láser416 productos
OutletOutlet43 productosLas impresoras DTF de 20 cm son el formato de iniciación: compactas, de inversión contenida y perfectas para empezar a personalizar prendas a todo color sobre algodón, poliéster y tejidos oscuros. Aquí tienes los modelos con horno y sin horno, con SAT y garantía en España, asesoramiento previo y soporte técnico real para arrancar bien.
2 de 2 máquinas · precios con IVA

2.199,01 €1.817,36 € sin IVA
En stock · 24-48 h

1.917,85 €1.585,00 € sin IVA
En stock · 24-48 h
Filtra por tu máquina: cada pieza dice con qué modelos es compatible.
| Pack | Curado | Inversión | Para quién |
|---|---|---|---|
| Con horno | Horno incluido | Media | Producir autónomo desde el día 1 |
| Sin horno | Aparte | Mínima | Arrancar con el menor desembolso |
Las impresoras DTF de 20 cm son la puerta de entrada al transfer textil profesional. Son compactas, caben en cualquier mesa de taller y permiten arrancar con una inversión contenida, sin renunciar a la gran ventaja del DTF: imprimir a todo color sobre algodón, poliéster y prendas oscuras, sin cortar ni despicar como en el vinilo. Es el formato ideal para tiendas de personalización, mercerías, copisterías y emprendedores que quieren validar el negocio antes de dar el salto a una máquina mayor.
El motivo principal es el riesgo: una 20 cm te deja probar el negocio de la personalización con una inversión mucho menor que una de 35 o 60 cm. Ocupa poco, consume menos y es más sencilla de manejar mientras aprendes el proceso. Para muchos talleres pequeños, una 20 cm cubre de sobra los primeros meses de pedidos: nombres, logos pequeños, diseños en pecho, bolsas y artículos personalizados de tirada corta. Cuando el volumen crece y el ancho se te queda corto, das el salto con criterio, ya sabiendo cómo funciona el DTF.
Dentro del formato de 20 cm hay dos maneras de empezar. El pack con horno incluye el secado del polvo termoadhesivo con control de temperatura, de modo que tienes el flujo completo resuelto desde el primer día. El pack sin horno reduce todavía más la inversión inicial: imprimes el film y curas el polvo con otro equipo que puedes añadir más adelante. La decisión depende de tu presupuesto de arranque y de si quieres producir ya de forma autónoma o ir montando el taller por fases.
Con 20 cm de ancho útil cubres la mayoría de trabajos de personalización de tamaño pequeño y medio: diseños en el pecho de camisetas y sudaderas, nombres y dorsales, logos en ropa laboral, bolsas de tela, gorras, y todo tipo de detalles a todo color. No es el formato para estampar espaldas completas a gran tamaño ni para tiradas industriales, pero para personalización de proximidad y pedidos variados es más que suficiente y muy rentable por su bajo coste de entrada.
El proceso es el mismo que en cualquier DTF, solo que en una máquina más manejable: preparas el archivo en el RIP gestionando color y blanco, imprimes sobre el film, aplicas el polvo adhesivo, lo curas y transfieres a la prenda con plancha controlando tiempo, temperatura y presión. Aprender este flujo en una 20 cm es ideal porque todo es más accesible y barato de equivocarse mientras coges práctica; el conocimiento que adquieras te servirá igual cuando crezcas de formato.
Una 20 cm trabaja con los mismos tres consumibles que cualquier DTF —film, tintas (CMYK más blanco) y polvo— pero en formato más pequeño, así que el desembolso por reposición es menor. No hay cuotas ni licencias: produces bajo demanda y el coste escala con el tamaño del diseño. Tener los consumibles disponibles en España evita parones, y poder elegir proveedor te ayuda a ajustar el coste por trabajo desde el principio. En nuestra sección de consumibles DTF tienes todo lo necesario para alimentar el equipo.
Aunque la máquina sea compacta, la tinta blanca sigue siendo el punto delicado del DTF: lleva pigmento que sedimenta y necesita agitación y una rutina de mantenimiento (test de inyectores, limpieza de capping y wiper). Una 20 cm bien cuidada da muy buen servicio; una desatendida da problemas igual que una grande. Por eso, incluso en iniciación, conviene aprender el mantenimiento desde el primer día: te lo enseñamos en la formación y lo cubrimos con SAT en España.
Frente al vinilo textil, la 20 cm de DTF te ahorra cortar y despicar, e imprime color y degradados de una pasada. Frente a la sublimación, funciona sobre algodón y prendas oscuras, no solo sobre poliéster claro. Y frente a encargar los transfers a un tercero, te da autonomía y margen: produces cuando quieres y a tu precio. A cambio, asumes el aprendizaje del proceso y el mantenimiento de la tinta blanca, que es lo que diferencia montar tu propia producción de depender de otro.
Los tropiezos más comunes al arrancar en DTF casi siempre vienen de tres sitios. El primero, descuidar la tinta blanca: si la dejas reposar sin agitación, sedimenta y tapona el cabezal, así que la rutina de mantenimiento no es opcional. El segundo, un curado del polvo insuficiente o desigual: si no se funde bien, el transfer se despega o agrieta a los pocos lavados; por eso importa controlar la temperatura. Y el tercero, un prensado incorrecto: poca presión, poca temperatura o poco tiempo arruinan un diseño bien impreso. La buena noticia es que los tres se evitan con un poco de método, y en una 20 cm el coste de aprender es bajo. En la formación te dejamos resueltos estos puntos para que no te cuesten material ni pedidos.
Lo más eficaz al empezar es ir por pasos. La primera semana, céntrate en dominar el flujo con diseños sencillos y un solo tipo de prenda, hasta que el resultado sea constante. Después, amplía a más tejidos y colores, ajustando la cantidad de blanco y los parámetros de prensado para cada uno. En paralelo, instaura desde el día uno la rutina de mantenimiento (test de inyectores al arrancar, limpieza al cerrar) para no llevarte sorpresas. Y guarda un registro de los parámetros que te funcionan por tipo de prenda: ese cuaderno vale oro cuando crece el volumen. Con ese arranque ordenado, una 20 cm te da resultados profesionales mucho antes de lo que esperas, y sienta la base para cuando des el salto de formato.
Una DTF de 20 cm encaja si estás empezando en la personalización, si quieres validar el negocio con poca inversión, o si haces tiradas cortas y diseños de tamaño pequeño/medio. Quizá no sea tu formato si ya tienes pedidos diarios y necesitas más ancho y velocidad —ahí una 35 cm rinde mejor— o si necesitas estampar a gran tamaño y en volumen, donde toca pensar en 60 cm. Decírtelo con honestidad forma parte del asesoramiento: no te vendemos más máquina de la que necesitas.
La señal para subir de formato suele ser doble: cuando el ancho de 20 cm te limita los diseños que te piden, y cuando el volumen hace que pases demasiado tiempo en la máquina. En ese punto, una 35 cm te da más metros por hora y diseños más grandes con una inversión todavía razonable; una 60 cm es ya para producción alta y venta a terceros. Lo bueno de empezar en 20 cm es que llegas a esa decisión sabiendo exactamente qué necesitas, y el aprendizaje no se pierde.
Empezar bien acompañado marca la diferencia. Cada impresora de 20 cm se acompaña de asesoramiento previo, instalación y puesta en marcha, formación del proceso DTF completo, SAT en España y recambios en stock. Y aunque la inversión es contenida, también hay opciones de financiación hasta 60 meses o renting si lo prefieres, que estudiamos contigo. Si no tienes claro si una 20 cm es tu punto de partida, escríbenos por WhatsApp y lo valoramos con tu caso concreto.
Elige según tu producción: 20 cm y A3 (33 cm) para empezar, 35 cm para producción media y 60 cm industrial. Compáralas todas en impresoras DTF y, si dudas, te asesoramos según tu volumen.
Para producir con tu DTF de 20 cm necesitas los consumibles:
¿Dudas de qué consumible usa tu modelo? Te lo decimos por WhatsApp.
Tres datos de la ficha deciden entre los modelos de esta categoría.
1. Con horno o sin horno. La InkOne DS1 sin horno, en pack con film y tintas (1.917,85 € (1.585,00 € sin IVA)), te obliga a curar el polvo con otro equipo. La versión con el horno H1 A3 Plus (2.199,01 € (1.817,36 € sin IVA)) lo incluye: admite film de hasta 35 × 50 cm y llega a 130 °C.
2. Tamaño del diseño. Imprime hasta 20 cm de ancho, con material de hasta 21 cm. Para diseños más anchos, mira las impresoras DTF de 35 cm.
3. Ritmo. Un cabezal Epson L805 y hasta 3,6 m lineales por hora, con blanco en recirculación y agitación automáticas.
Cuéntanos qué vas a estampar y cuántas prendas haces al día y te decimos si te basta.
Es el formato más económico para empezar: la InkOne DS1 sin horno empieza en 1.917,85 € (1.585,00 € sin IVA). Si quieres curar el polvo sin comprar un horno aparte, mira las versiones con horno de esta misma página. Suma film, tinta y polvo, y revisa el coste real con la calculadora DTF antes de decidir.
Sí. El polvo termoadhesivo es lo que pega el diseño a la prenda: se aplica sobre la tinta recién impresa y, al curarse con calor, forma la capa adhesiva. Sin polvo, el transfer no se fija. Es un consumible imprescindible en cualquier formato de DTF, también en 20 cm.
La de 20 cm es compacta y de inversión baja: va bien para logos, dorsales pequeños y pedidos sueltos. La impresora DTF A3 imprime hasta 33 cm, así que cubre el frontal completo de una camiseta de una pasada. Si ya piensas en prendas enteras, empieza directamente por una A3.
Un buen DTF tiene un blanco opaco que cubre bien la prenda, un tacto no excesivamente rígido, los colores definidos y aguanta los lavados sin agrietarse pronto. La calidad depende de la cantidad de blanco, del curado del polvo y del prensado, no solo de la impresora. Te orientamos sobre los parámetros para tu tipo de prenda.
El polvo DTF es poliamida en partículas finas; no es apto para contacto alimentario y conviene manipularlo en un espacio ventilado y evitar respirarlo, como con cualquier polvo fino. Usado con sentido común (ventilación y, si acaso, mascarilla al manipularlo), es un consumible habitual y seguro de trabajar en el taller.
Para iniciarse: la de 20 cm es la más económica y compacta, ideal para probar el DTF, personalizar bajo pedido o hacer logos y diseños pequeños desde casa. No es para producción alta: si vas a imprimir prendas completas o más volumen, mira las impresoras DTF A3 o las impresoras DTF de 35 cm.
Explicaciones honestas y guías de compra para decidir con criterio.