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Distribuidor autorizado Creality en España
329,12Envío gratis Península desde 145,00 €
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| Tecnología | FDM (filamento) |
|---|---|
| Cinemática | CoreXY |
| Volumen de impresión | 220 × 220 × 250 mm |
| Velocidad máxima | 600 mm/s |
| Aceleración máxima | 20.000 mm/s² |
| Extrusor | Directo (direct drive) de doble engranaje |
| Boquilla | Tres metales (acero, cobre y aleación de titanio), tipo Unicorn de cambio rápido |
| Temperatura máx. boquilla | 300 °C |
| Temperatura máx. cama | 100 °C |
| Superficie de impresión | Placa de acero para resortes con recubrimiento PEI (flexible y magnética) |
| Nivelación | Automática |
| Altura de capa | 0,1 – 0,35 mm |
| Diámetro de filamento | 1,75 mm |
| Estructura | Abierta |
| Pantalla | Táctil |
| Conectividad | Wi-Fi, USB y control en la nube |
| Cámara | No (ampliable por USB) |
| Sensor de fin de filamento | Sí |
| Recuperación tras corte de luz | Sí |
| Dimensiones | 355 × 355 × 482 mm |
| Peso | 10,2 kg |
| Consumo máximo | 350 W |
| Alimentación | 100-240 V AC (50-60 Hz) |
| SKU | CREALITY-IMP3D-K1-002 |
Especificaciones de la ficha del producto. El rendimiento real depende del diseño, la cobertura y el flujo del taller.
La Creality K1 SE es la puerta de entrada a la gama de impresión rápida de Creality. Comparte la base de la serie K —cinemática CoreXY, hasta 600 mm/s y extrusor directo— pero la ofrece en su configuración más ajustada de precio, pensada para quien quiere velocidad de verdad sin pagar el extra de las versiones tope de gama. Es la opción lógica para entrar en la impresión 3D moderna con una máquina seria, casi lista para imprimir nada más abrir la caja, y con margen de sobra para crecer.
Frente a sus hermanas, la K1 SE es la versión accesible y de estructura abierta: prescinde de la cámara integrada y del filtro HEPA de la K1C, y del volumen grande de la K1 Max, para centrarse en lo esencial —imprimir rápido y bien con filamentos estándar—. Esa simplicidad es precisamente su ventaja: menos cosas que aprender, una puesta en marcha más directa y un coste de entrada menor, manteniendo la misma arquitectura CoreXY que hace que la serie K sea tan veloz.
La K1 SE ofrece un volumen de 220 × 220 × 250 mm, suficiente para la inmensa mayoría de piezas funcionales, prototipos, recambios y figuras. Su gran baza es la velocidad: el cabezal alcanza 600 mm/s con una aceleración de 20.000 mm/s², cifras que en la práctica se traducen en piezas terminadas en una fracción del tiempo que tardaría una impresora cartesiana convencional. La clave está en la cinemática CoreXY, en la que el cabezal se mueve ligero y los motores quedan fijos en la estructura, lo que permite acelerar y frenar mucho más rápido sin que la máquina tiemble. La velocidad efectiva siempre depende del modelo, el material y la calidad que busques —una pieza con mucho detalle se imprime más despacio que un bloque sencillo—, pero el salto respecto a una máquina de la generación anterior es evidente desde la primera impresión.
El extrusor de transmisión directa de doble engranaje y la boquilla de tres metales (acero, cobre y aleación de titanio) trabajan hasta 300 °C, mientras la cama llega a 100 °C. Con esa combinación, la K1 SE imprime con soltura PLA, PETG y TPU, los materiales que cubren la mayor parte del trabajo cotidiano: prototipos, piezas mecánicas, utillaje, decoración y personalización. Para fibra de carbono y materiales abrasivos de forma continua, la hermana K1C monta una boquilla endurecida específica; la K1 SE rinde de sobra con los filamentos estándar.
La K1 SE llega premontada y con nivelación automática, que calibra la cama sin intervención manual ni hojas de papel. La puesta en marcha se reduce a colocar la bobina, cargar el filamento y lanzar la primera pieza, todo en pocos minutos. La placa de acero flexible con recubrimiento PEI permite despegar las piezas con un simple flexado, sin espátulas ni forcejeo, lo que hace la experiencia mucho más amable para quien empieza. Es, en conjunto, una de las máquinas más rápidas de poner en producción del mercado.
El equipo incorpora Wi-Fi, USB y control en la nube, además de una pantalla táctil para gestionar las impresiones directamente desde la máquina. Puedes enviar trabajos de forma inalámbrica desde el software de laminado y seguir el estado sin estar pegado a la impresora. No trae cámara integrada, pero admite añadir una por USB si quieres monitorizar las impresiones largas en remoto, algo útil cuando dejas piezas funcionando sin supervisión. Si la monitorización con cámara e inteligencia artificial te resulta imprescindible de serie, la K1C y la K1 Max ya la incorporan integrada; en la K1 SE es un extra opcional pensado para mantener el precio de entrada ajustado.
El mantenimiento de la K1 SE es sencillo: la boquilla es del tipo Unicorn de cambio rápido, lo que permite sustituirla en segundos cuando se desgasta o si quieres pasar a otro diámetro. La placa PEI se limpia con alcohol isopropílico y se renueva sin complicaciones cuando llega el momento. Trabajar con filamento de calidad y guardarlo seco alarga la vida de la boquilla y mejora el acabado. En MDPI tienes boquillas, placas y filamento Winkle en stock para que la máquina no pare.
La K1 SE encaja si quieres entrar en la impresión 3D rápida sin un gran desembolso, si imprimes sobre todo PLA, PETG y TPU, y si valoras la nivelación automática para empezar a producir el mismo día. Es ideal para makers, talleres que necesitan recambios y utillaje, perfiles educativos y pequeñas tiradas de producción. Quizá no sea tu máquina si vas a imprimir fibra de carbono o abrasivos de forma habitual —ahí está la K1C—, si necesitas cámara cerrada para ABS continuo, o si tus piezas superan los 220 × 220 × 250 mm —en ese caso la K1 Max ofrece más volumen—. Te lo decimos con honestidad para que aciertes a la primera.
Dentro de la serie K, la K1 SE es el punto de entrada; la K1C es la opción para materiales técnicos, con cámara cerrada, filtro HEPA, cámara con IA y boquilla endurecida apta para fibra de carbono; y la K1 Max es la grande, con un volumen de 300 × 300 × 300 mm y cámara IA con LiDAR para detección de errores. Las tres comparten la misma cinemática CoreXY de 600 mm/s, así que la decisión va de materiales (estándar o técnicos), volumen y nivel de monitorización que necesites. Si dudas, lo vemos contigo según lo que vayas a imprimir.
Cada K1 SE se acompaña de asesoramiento previo para confirmar que es la máquina adecuada para tu trabajo, ayuda con la puesta en marcha y los primeros parámetros, y SAT en España con recambios en stock (boquillas, placas, piezas de desgaste). La curva de aprendizaje es muy amable, pero arrancar bien acompañado acelera las primeras piezas buenas. Si la inversión lo necesita, estudiamos contigo la financiación, que gestiona MDPI directamente; pregúntanos por WhatsApp y te explicamos cómo funciona. Y si dudas entre la K1 SE, la K1C o la K1 Max, lo decidimos juntos según lo que vayas a imprimir.
Trabaja con soltura PLA, PETG y TPU, que cubren la mayoría de proyectos de prototipado, piezas funcionales y decoración. Su boquilla de tres metales aguanta hasta 300 °C y la cama llega a 100 °C, así que también puede con materiales más exigentes en sesiones puntuales. Para imprimir fibra de carbono o abrasivos de forma habitual, la K1C con boquilla endurecida es la opción indicada.
Los 600 mm/s son la velocidad máxima del cabezal; en producción real se imprime a una velocidad media muy alta gracias a la cinemática CoreXY y a los 20.000 mm/s² de aceleración, que reducen el tiempo por pieza de forma notable frente a una cartesiana clásica. La velocidad efectiva depende del modelo, el material y la calidad que busques, pero el salto respecto a una impresora convencional es claro.
La K1 SE es la versión más accesible: estructura abierta, sin cámara integrada y orientada a filamentos estándar. La K1C añade cámara con IA, filtro HEPA, cámara cerrada y boquilla endurecida para fibra de carbono y técnicos. La K1 Max sube a un volumen de 300 × 300 × 300 mm y suma cámara IA con LiDAR. Las tres comparten la base CoreXY de 600 mm/s.
Llega prácticamente premontada, con la nivelación automática que calibra la cama sin intervención manual. La puesta en marcha es de pocos minutos: colocar la bobina, cargar el filamento y lanzar la primera pieza. Es una de las formas más rápidas de empezar a imprimir el mismo día que recibes la máquina.
Encaja con quien quiere dar el salto a la impresión 3D rápida sin un gran desembolso: makers, talleres que necesitan recambios y utillaje, perfiles educativos y quien produce en pequeñas tiradas con PLA y PETG. Si vas a trabajar materiales técnicos o piezas grandes de forma continua, conviene mirar la K1C o la K1 Max.
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