Calculadora de coste de sublimación
Calcula lo que te cuesta de verdad cada taza o camiseta sublimada —producto en blanco, papel, tinta, luz, amortización, tu tiempo y las mermas— y qué precio deberías cobrar. Los resultados se actualizan al instante.
El trabajo
Tu equipo
Costes por hora
Ajustes
| Desglose por unidad | |
|---|---|
| Producto en blanco | - |
| Papel | - |
| Tinta | - |
| Amortización del equipo | - |
| Electricidad | - |
| Tu tiempo | - |
| Mermas y fallos | - |
| Coste total por unidad | - |
Los números salen de los datos que tú metes. Es una estimación para orientarte, no un presupuesto cerrado.
Los dos costes que casi nadie mete en el precio
Cuando alguien pone precio a una taza o a una camiseta sublimada, casi siempre suma tres cosas: el producto en blanco, el papel y la tinta. Con eso sale un número pequeño, se le añade "un poco" y ya está. El problema es que ese número no es el coste: es solo la parte que se ve.
Faltan dos costes que no aparecen en ninguna factura, y por eso se olvidan:
- Tu tiempo. Cortar el papel, imprimir, colocar, cintar, planchar, esperar, retirar, revisar y empaquetar. Aunque no te pagues nómina, esas horas tienen un coste: son horas que no dedicas a otro trabajo. Si no las repercutes, estás regalando tu jornada.
- La amortización del equipo. La plancha, la impresora y el resto de material no son gratis por estar ya pagados. Cada unidad que produces consume una parte de su vida útil. Si no la repartes entre las unidades, el día que toque reponer el equipo el dinero no estará.
Y luego está la merma, que no es un extra opcional: es una certeza. En sublimación se estropean unidades por transferencia movida, por marcas de la prensa, por tiempo o temperatura mal ajustados o por un blanco defectuoso de fábrica. Ese producto perdido lo pagas tú. Si tu porcentaje de fallos es del 5% y no lo repercutes, estás trabajando con un 5% menos de margen del que crees, todos los meses.
Qué significa cada línea del desglose y de dónde sacar el dato real
La calculadora no adivina nada: devuelve exactamente lo que le metas. Estos son los datos que pide y dónde encontrarlos de verdad, sin estimar a ojo.
Producto en blanco
El coste real de la taza, la camiseta de poliéster, la funda o la chapa, sin IVA y ya con el prorrateo del porte de tu proveedor si lo hay. Ojo: si compras a distintos precios según cantidad, usa el precio de la compra que vas a hacer para ese pedido, no el mejor precio que conseguiste una vez.
Papel de sublimación por unidad
Divide el precio del paquete entre el número de hojas y multiplica por las hojas que consume esa unidad. Si de una A4 sacas dos transferencias pequeñas, el coste por unidad es la mitad de la hoja. Cuenta también el papel que se va en pruebas de color.
Tinta por unidad
Es el dato que más gente estima a ojo. La forma honesta de saberlo: anota el coste total de un juego de tintas, produce con él y cuenta cuántas unidades reales has sacado hasta reponer. Coste del juego dividido entre unidades producidas. Es aproximado los primeros meses y se afina con el tiempo, pero es un dato tuyo, no una cifra copiada de internet. Depende muchísimo de cuánta superficie cubras: una taza a color completo no gasta lo mismo que un logo pequeño.
Minutos por unidad
Cronométralo una vez, de verdad, en un pedido normal. Cuenta desde que preparas el archivo hasta que la pieza está lista para empaquetar. Si trabajas en tandas, mide la tanda entera y divide entre las unidades: en pedidos grandes el tiempo por pieza baja mucho, y eso es precisamente lo que justifica un precio distinto.
Precio del equipo, años de amortización, horas al día y días al mes
El precio es lo que te costó (o costará) el equipo. Los años son tu estimación realista de vida útil o de plazo en el que quieres tenerlo recuperado. Las horas al día y los días al mes son las de uso real, no las que te gustaría. Aquí está la clave: cuanto menos usas la máquina, más caro sale cada trabajo, porque el mismo coste se reparte entre menos unidades.
Consumo en W y precio del kWh
Los vatios están en la etiqueta o placa de características del equipo, normalmente en la parte trasera o inferior, y también en el manual y en la ficha técnica del fabricante. El precio del kWh está en tu factura de la luz: usa el precio medio que pagas, no solo el término de energía. Consejo: la electricidad casi nunca es lo que hunde un precio; el tiempo sí. Pero conviene tenerla contada.
Tu hora de trabajo
Ponte un precio/hora que tenga sentido para tu zona y tu oficio. Si no sabes cuál, piensa qué te costaría contratar a alguien para hacer exactamente eso, con sus cargas. Poner 0 aquí es la forma más rápida de montar un negocio que no gana dinero.
Un ejemplo completo, línea a línea
Supongamos una taza, con cifras de ejemplo solo para ilustrar el mecanismo (las tuyas serán otras):
| Concepto | Cálculo | Coste/ud |
|---|---|---|
| Taza en blanco | — | 1,10 € |
| Papel | — | 0,12 € |
| Tinta | — | 0,18 € |
| Amortización | 600 € / (4 h × 20 días × 12 × 3 años = 2.880 h) = 0,2083 €/h × 0,05 h | 0,01 € |
| Electricidad | (1.400/1.000) × 0,20 €/kWh × 0,05 h | 0,01 € |
| Tu tiempo | 15 €/h × 3 min (0,05 h) | 0,75 € |
| Base | suma | 2,17 € |
| Mermas 5% | 2,17 × 0,05 | 0,11 € |
| Coste real | base + mermas | 2,28 € |
Fíjate en algo incómodo: tu tiempo (0,75 €) es el segundo coste más grande, por detrás de la taza y muy por encima de la tinta, el papel, la luz y la amortización juntos. Esa es exactamente la partida que la mayoría pone a cero.
Margen sobre precio de venta, no sobre coste
Aquí es donde se pierde dinero sin enterarse. "Trabajo con un 40% de margen" significa cosas muy distintas según cómo lo calcules.
Con el coste del ejemplo, 2,28 €:
- Margen sobre precio de venta (lo correcto): 2,28 / (1 − 0,40) = 2,28 / 0,60 = 3,80 €. Beneficio: 3,80 − 2,28 = 1,52 €, que es el 40% de 3,80. Cuadra.
- Margen "sobre coste" (el error habitual): 2,28 × 1,40 = 3,19 €. Beneficio: 3,19 − 2,28 = 0,91 €, que sobre el precio de venta es un 28,5%, no un 40%.
La diferencia es de 0,61 € por unidad. En un pedido de 100 tazas son 61 € que creías haber cobrado y no has cobrado. En 1.000 unidades al mes, 610 €. La calculadora aplica siempre la fórmula correcta: coste dividido entre (1 − margen/100).
Pedidos grandes frente a unidades sueltas
El mismo trabajo no cuesta lo mismo en 5 unidades que en 200, y no es por el descuento del proveedor. Lo que cambia de verdad es el tiempo por pieza: preparar el archivo, ajustar el color, calibrar la prensa y hacer la primera prueba se hace una vez, se cobre 5 o 200. Repartido entre 5 unidades, ese arranque es carísimo; entre 200, es casi irrelevante.
Cómo usar la calculadora para decidir:
- Calcula el pedido grande con los minutos por unidad de tanda (los reales, cronometrados).
- Vuelve a calcularlo con los minutos que te lleva una unidad suelta, incluyendo la preparación completa.
- Compara los dos precios sugeridos. Esa diferencia es tu escala de precios honesta, no un descuento improvisado.
Con ese par de números puedes hacer dos cosas sensatas: fijar un mínimo de pedido o un coste de preparación para tiradas pequeñas, y tener claro hasta dónde puedes bajar en un pedido grande sin entrar en pérdidas. Si te piden un precio por debajo de tu coste calculado, ya no es negociar: es pagar por trabajar.
Errores que se pagan caros en sublimación
Antes de discutir el precio conviene no perder dinero por el camino. Estos fallos son de los que más cuestan:
- Sublimar sobre material que no admite sublimación. La tinta de sublimación se fija a poliéster o a superficies con recubrimiento polimérico. Sobre algodón 100% no funciona: puede parecer que ha quedado algo al sacarlo de la prensa y desaparecer o quedar lavado tras el primer lavado. Lo mismo con tazas, chapas o fundas sin recubrimiento apto. Confirma siempre el material con tu proveedor antes de comprar cantidad.
- Contar con textil oscuro. La sublimación no imprime blanco ni cubre: el color del soporte manda. Sobre poliéster claro funciona; sobre oscuro, no. Si el cliente quiere prenda oscura o algodón, la técnica correcta es otra (DTF, vinilo textil), y el coste es distinto.
- No contar el producto fallido. El blanco estropeado no se recupera: se ha pagado, se ha tirado y encima ha consumido tiempo. Por eso el porcentaje de mermas debe salir de lo que realmente te pasa, no de un cero optimista.
- No repercutir la preparación. Ajuste de color, prueba de estampación, calibrado de tiempo y temperatura y empaquetado son trabajo. Si no entran en los minutos por unidad, no entran en el precio.
- Trabajar sin medir. Sin saber tu coste real, cualquier precio es una apuesta. Con estos números, negociar deja de ser una sensación y pasa a ser una decisión.
Preguntas frecuentes
¿Por qué el precio sugerido me sale más alto de lo que cobro ahora?
Normalmente por dos partidas: tu tiempo y la amortización. Si hasta ahora solo sumabas producto, papel y tinta, tu coste real siempre fue mayor del que manejabas. El precio sugerido no es lo que "deberías" cobrar por obligación, es el que mantiene el margen que has pedido. Si el mercado no lo admite, la solución suele ser bajar minutos por unidad o subir volumen, no bajar el margen a ciegas.
¿Qué margen debería poner?
Depende de tu tipo de cliente, de tu volumen y de tu competencia, así que no hay una cifra universal. Lo importante es que el margen se aplique sobre el precio de venta, que es lo que hace la calculadora, y que el resultado te deje beneficio después de contar tu tiempo. Prueba varios porcentajes y mira el precio final: es la forma rápida de ver hasta dónde puedes moverte.
¿Cómo calculo mi coste de tinta por unidad si no lo sé?
Con un dato tuyo, no con una media de internet. Apunta el coste total del juego de tintas, produce con normalidad y lleva la cuenta de cuántas unidades reales sacas hasta reponer. Divide coste entre unidades. Los primeros cálculos serán aproximados y se afinarán con el uso. Ten en cuenta que el consumo cambia mucho según la superficie impresa: no gasta igual una taza a todo color que un logo pequeño.
¿Dónde miro los vatios de mi plancha?
En la etiqueta o placa de características del equipo, normalmente en la parte trasera o en la base, y también en el manual y en la ficha técnica del fabricante. Suele venir como W o como voltaje y amperaje, en cuyo caso los vatios son la multiplicación de ambos. Usa el consumo nominal; el real fluctúa porque la resistencia no calienta de forma continua, así que el cálculo queda del lado seguro.
¿Tiene sentido meter amortización si la máquina ya está pagada?
Sí. Que esté pagada no significa que sea eterna: cada trabajo consume vida útil y llegará el momento de repararla o sustituirla. Repartir su coste entre las unidades es la forma de que ese dinero esté cuando haga falta. Además te da información valiosa: si usas poco la máquina, la amortización por unidad se dispara y verás en negro sobre blanco que necesitas más volumen.
¿Qué porcentaje de mermas pongo?
El tuyo, sacado de la observación real: cuenta durante unas semanas cuántas unidades tiras frente a las que produces. Al empezar suele ser más alto y baja según coges oficio con tiempos, temperaturas y presión. Ponerlo a cero es la opción más cara, porque los fallos existen igual y salen directamente de tu beneficio. Si aún no tienes el dato, usa una estimación prudente y corrígela cuando tengas cifras.
¿Puedo sublimar sobre algodón?
No de forma duradera. La tinta de sublimación se fija por sublimación a poliéster o a superficies con recubrimiento polimérico. Sobre algodón 100% el resultado se degrada o desaparece con el lavado, aunque al salir de la prensa parezca correcto. Tampoco cubre colores oscuros, porque no hay tinta blanca. Para algodón o prendas oscuras la técnica adecuada es otra, como DTF o vinilo textil, con un coste por unidad distinto.
¿Cobro lo mismo por 10 unidades que por 500?
No debería, y la razón no es el descuento del proveedor sino el tiempo. La preparación del archivo, el ajuste de color y la primera prueba se hacen una vez, repartidas entre 10 o entre 500 unidades. Calcula el trabajo dos veces cambiando solo los minutos por unidad y compara los precios sugeridos: esa diferencia justifica tu escala de precios ante el cliente, con números en la mano.

